Reconciliandome con papá

Reconciliandome con papá

“Padre: Cada vez que veo tanta gente culpando a sus padres por lo que está mal en ellos, quiero darte gracias por todo aquello que está bien en mí.” Michelle Weber.

Bert Hellinger tenía razón cuando dijo que sólo cuando se reconoce el vínculo con la familia y comprende y comparte la responsabilidad, el individuo puede sentirse libre para continuar con su propio y particular camino, sin temor a que el pasado lo atrape y sea una carga para él. Cuando nos encontramos en conflicto con alguno de nuestros padres, impedimos que fluya libremente el amor en nuestras relaciones. Si tenemos un vínculo roto con nuestros padres, nos será difícil crear nuevos vínculos en nuestra vida.

Hoy quiero invitarte a tomar a tu padre tal cual es. Recuerda las sabias palabras de Marina Toledo, “Sólo cuando tomamos a nuestros padres, tal y como son, en nuestro corazón, podemos vivir desde nuestro máximo potencial. Cuando los tomamos a ellos, tomamos las fuerzas creadoras de la vida que nos llegaron a través de ellos.”

Por más difícil que haya sido nuestra infancia, o la relación con nuestro padre, es importante honrarle y agradecerle por darte la vida. Reconocer su humanidad, sus fortalezas y debilidades, mirarle con agradecimiento y amor profundo.

Tal vez no tuviste al mejor padre, tal vez estuvo ausente o no cumplió tus necesidades y expectativas, tal vez sí estuvo y fue un padre amoroso y cercano. Pero es importante reconocer que no podemos juzgarlo, ya que también hemos heredado cosas buenas de él. Él tiene su propia historia, carencias y recuerdos dolorosos que lo marcaron en su infancia y lo hicieron así. Si existen heridas que aún duelen, es importante trabajarlas para sanarnos y obtener esa paz interior.

¿CÓMO HONRAR A PAPÁ?

Visualiza que te inclinas frente a él, hincado, con los brazos hacia delante con las palmas abiertas hacia arriba, con la frente en el piso y diciendo: “Los honro, gracias por darme la vida, de ustedes lo tomo todo al precio que a ustedes les costó, ustedes son grandes y yo el pequeño.” Este pequeño acto de amor, nos coloca en sintonía con la vida y el amor. “Gracias, papá, por la vida, eso es lo más grande, fue suficiente, y lo que no me pudiste dar, de eso me encargo yo ahora.” Bert Hellinger

Somos parte de la historia de nuestros padres y ellos de la nuestra; nuestro ADN, habilidades, creencias y de todo su ser. Nadie nace sabiendo ser padre ni existe el padre perfecto. Hoy es un buen momento para honrarlos si están cerca o lejos, porque de esa forma, tomamos nuestra vida, nos reconciliamos con nuestra parte masculina y le damos un gran regalo a nuestro padre, a nuestros hijos y los que están por venir.

Por: María José César de Espinoza

Master en Consejería Profesional y Salud Mental

St Mary’s University / LCC. ITESM Campus Monterrey

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