#METOO

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Tras las alegaciones en contra del productor neoyorquino Harvey Weinstein, múltiples celebridades y artistas se manifestaron acerca del acoso y agresión sexual que han experimentado a lo largo de sus carreras, especialmente en la industria cinematográfica.

Una de ellas, la cantante islandesa Björk, publicó en su página de Facebook que ella también había sido víctima de acoso sexual por parte del director danés Lars von Trier durante el rodaje de su película Dancer in the Dark.

A raíz de sus declaraciones, Sybil McGuire (una seguidora de la cantante) tuvo la iniciativa de comenzar el movimiento #MeToo (#YoTambién en Latinoamérica), en el cual se propone que todas las mujeres que hayan sido sexualmente acosadas o agredidas, publiquen en sus redes sociales el hashtag con el fin de que las personas dimensionen la magnitud de este problema.

Ahora artistas como Lady Gaga, Patricia Arquette, Evan Rachel Wood, entre otras, levantaron la mano para contar sus historias de agresión y acoso a través de #MeToo, para así contribuir al movimiento y ayudar a crear conciencia acerca del monstruo que nos ha asechado por años.

Y es que lamentablemente es tan frecuente, que tiende a pasar por un acto de poca importancia, o parte de la vida cotidiana. El hecho de que al caminar por la calle una persona te chifle, es acoso sexual. El hecho de que en el trabajo tu jefe haga miradas lascivas o tenga contacto físico innecesario, es acoso sexual.

Siempre he pensado que las mujeres no debemos de adecuarnos a las actitudes de los hombres. Aunque suene o parezca desmesurado el hecho de que una simple mirada pueda calificarse como acoso sexual, eso no deja de serlo, y no tiene, ni debe de ser algo a lo que nos sintamos acostumbradas sólo porque pasa frecuentemente. El acoso sexual nunca dejará de ser precisamente eso, un acoso. Por lo tanto, es importante que las mujeres comencemos a hablar, a dejar de ignorar el problema, a denunciar, y a defender a las demás mujeres.

Sin embargo, esta es una batalla que requiere de muchas tropas; tanto mujeres como hombres necesitamos concientizar que el acoso y la agresión sexual es un delito tremendamente grave y que tiene que acabarse hoy.

Por | Marlene Salmón

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