En exclusiva – Angélica Guajardo De La Garza

Materializando sueños

 

Una mujer que siempre fue en busca de su sueño. Con el apoyo de sus padres logró poco a poco superarse ante los retos que le presentaba la vida. Ahora está cumpliendo 15 años de haber abierto las puertas de “Working Kids”,  dejándole aprendizajes, experiencias y enseñando los valores que ella como hija aprendió y ahora los pone en práctica con sus hijos y niños de su kínder.

 

  1. Muchas gracias por aceptar esta entrevista con la revista Escaparate. Para que te conozcan un poco más nuestras lectoras, cuéntanos un poco de ti.

Soy Angélica Guajardo de De la Garza, nací el 2 de junio de 1974 en Saltillo, Coahuila. Mis papás son Salvador Guajardo y Angélica Díaz; tengo dos hermanos,  Chava y Lorena.

Estudié en el instituto Alpes y en primero de secundaria mis papás me dieron la oportunidad de irme a Canyon City Colorado a estudiar inglés en Saint Scholastica Academy, lo cual me ayudó mucho en mi crecimiento personal.

 

  1. Regresando el tiempo y yéndonos a tu infancia, ¿Cómo fueron esos años? ¿Qué era lo que más te gustaba?

Toda mi infancia la recuerdo con momentos positivos. Viajes en familia con todos mis primos e hijos de amigos de mis papás a muchos lugares de México y del extranjero, las playas eran nuestros lugares favoritos. Las reuniones familiares con mis abuelos, las inolvidables navidades, juegos y diversiones.

 

  1. Los papás son y serán una base muy importante en nuestras vidas. ¿Cómo eran tus papás contigo?

Los mejores del mundo. Unos papás buenos, nobles, trabajadores y lo más importante: unos papás presentes, siempre cuento con ellos en las buenas y en las malas.

 

  1. Cuando tomas una decisión importante, como tu carrera, ¿En qué te basaste para decidirte por Ciencias de la Educación?

Desde chiquita siempre me gustó  la educación y con el ejemplo de mi mamá: maestra, nunca lo dude.

 

  1. Al momento de terminar tu carrera, ¿Con qué retos te enfrentaste?

Terminé la carrera y busqué trabajo en Monterrey. Recuerdo que la única condición que me puso mi papa fue que siguiera estudiando, así que estudié  la maestría en Ciencias de la Educación, con Especialidad en Desarrollo Cognitivo en la Universidad Virtual del Tec de Monterrey.

 

 

  1. Vivir sola es una gran aventura y más si es en otra ciudad. ¿Tienes alguna anécdota que recuerdes durante este tiempo?

Mi estancia en Monterrey fue de  ocho anos.  Viví con grandes amigas de las cuales aprendí  mucho y esos años me ayudaron a ser mejor persona. Hay muchas anécdotas  que no acabaría de contar, como  administrar una casa con 6 mujeres, dividir las cuentas del teléfono e ir a CFE porque no nos acordamos de pagar la luz y nos la cortaron.

 

  1. Te casas con el Dr. Rafael de la Garza, forman una hermosa familia junto a sus tres hijos. ¿Cómo es la relación entre tu esposo y tus hijos?

En el 2005 me casé y ya llevamos 10 años  casados. Nuestra familia la forman tres niños maravillosos: Rafa de 8, Angie de 6 y Fer de 4, son mi todo y mi fortaleza, su apoyo constante es invaluable y disfrutamos la vida familiar. Es una relación muy bonita, de amor y compartimos el gusto por el contacto con la naturaleza.

 

  1. Pasando al área laboral. ¿Cómo fueron tus primeros trabajos? ¿Qué era lo que más te gustaba de ellos?

Trabajé en varios kinders y colegios de Monterrey: Hands in action, Instituto Brillamont, Colegio Himalaya y Wee Care, la experiencia vivida fue enriquecedora pero siempre con  la ilusión de fundar  mi propio kínder.

En Saltillo me dieron la oportunidad de  trabajar en el programa de inglés del Gobierno del estado de Coahuila.  Trabajé en la Escuela José María Rodríguez  y en la Josefa Ortiz de Domínguez, dando clases de inglés a niños de primero y segundo  de primaria. Tuve que acomodar las clases a las 8 am para después dedicarme a trabajar en mi proyecto.

Y finalmente, en septiembre del 2000, abrí el kínder “Working kids”, desde entonces lo que más me gusta son los niños y la caja de sorpresas que me muestran cada día.

 

  1. Regresas a Saltillo y se abren las puertas a más oportunidades. ¿Encontraste alguna dificultad durante este nuevo trabajo para salir adelante con tus metas?

Si me topé con dificultades, pero especialmente y la que más me importaba, que era buscar dónde establecer  mi proyecto.

 

  1. En el año 2000 abres tu kínder “Working Kids”, ¿Cómo viviste todo el proceso de planeación y los primeros meses o años de tener abierto tu kínder?

Fue vital elegir mi equipo de trabajo, establecer contacto directo con los padres de familia, involucrarlos en el proceso educativo.

 

 

 

 

 

  1. Ahora cumples 15 años de tener tu propio kínder, y tantos años se podrán decir fácil. ¿Qué experiencia te ha dejado hasta la fecha este proyecto? ¿A quién te gustaría agradecer?

Con el kínder he tenido muchísimos aprendizajes y experiencias. Le doy gracias a Dios, a mi esposo Rafael y mis hijos por el apoyo que me han brindado y me ha permitido llegar hasta aquí. A mis papás por la oportunidad de poner mi propio negocio, a cristalizar mi sueño alimentándolo con una constante preparación y actualización que lo mantienen vigente. Agradezco muchísimo a todos los padres de familia que confiaron en  mí, a esos niños maravillosos que diariamente significan un reto.

A mi equipo de trabajo que ha sido crucial en el crecimiento del kínder,  en especial a Lorena, mi hermana, que siempre ha estado a mi lado apoyándome, es un valioso pilar en esta institución. Con el paso de los años, es una satisfacción inmensa encontrármelos y verlos realizados en sus estudios, la primera generación cursa ahora la preparatoria.

 

  1. Los valores son un pilar indispensable para que nuestra sociedad funcione de manera correcta. Tú con un kínder, ¿Cómo fomentas los valores en los niños?

Con acciones encaminadas a destacarlos y vivirlos continuamente.

 

  1. Además del kínder, ¿Qué es lo que más te gusta hacer?

Me encanta ayudar a la gente. Siempre me ha gustado el servicio social y actualmente me hago cargo de buscar familias para que apoyen con la alimentación de los Padres y las hermanas religiosas del Ranchito del Rey y María Madre.

Me encanta estar con mis sobrinos. Y algo que disfruto mucho es estar con mis amigas, las quiero, me dan vitaminas cada que las veo  para seguir adelante.

 

  1. Por último y agradeciendo esta amena plática que tuviste con nosotros, ¿Tienes algún mensaje que quieras dar a nuestros lectores y con el que te quieras despedir?

Que luchen por su sueño y con trabajo, perseverancia lo verán realizado. Doy gracias a Dios por todas las bendiciones que me ha brindado a lo largo de mi vida.

 

 

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